Nadie les pone un alto

Reglamentos y leyes van y vienen y nadie puede ponerlos en orde, ellos andan por donde quieran, se sienten dueños de calles y banquetas, los accidentes se comienzan a dar lo mis o que los altercados, pero las autoridades como siempre birllan por su ausencia… Es increible que tengamos autoridades…